Solicitar créditos personales es una excelente forma de financiación a medida de las necesidades económicas particulares, pero cuando no se sabe cómo solicitar créditos baratos, es frecuente dejarse seducir por aquellos créditos que ofrecen el tipo de interés más bajo por la cantidad de dinero más elevada pensado que se ha encontrado un “chollo” financiero.

En no pocas ocasiones este “chollo” financiero, acaba convirtiéndose en una trampa con demasiadas condiciones y “peros” que se escondían en la letra pequeña del contrato, y de las que el usuario no es consciente hasta que se encuentra con que tiene que hacer un desembolso económico que no se esperaba y que está directamente relacionado con el crédito personal “barato”.

Para quien busca un crédito personal al mejor precio, es importante contar con información completa sobre tipos de interés y comisiones, en definitiva, acerca de cómo solicitar créditos baratos y que ofrezcan las mejores condiciones.

Consejos útiles sobre cómo solicitar créditos baratos

Determinar cuál es el importe que se necesita

Antes de lanzarse a la ardua tarea de encontrar el crédito personal más económico y el que mejores condiciones presenta, quizás sea interesante determinar qué tipo de crédito se está buscando y cuál es el importe que realmente se necesita.

Sí, es verdad que hay créditos que ofrecen un importe muy elevado, pero, ¿Cuánto dinero se necesita realmente para el objetivo marcado? Todos los productos de créditos fijan un mínimo y un máximo según unas condiciones, habrá que fijarse en los créditos que incluyan en su horquilla de financiación una que se ajuste a las propias exigencias.

El importe del crédito deberá ser realista. Tan perjudicial para las propias finanzas puede ser solicitar un importe mayor del necesario, como solicitar un crédito por un importe menor. En el primer caso, se estarían pagando intereses por un dinero del que quizás no se dispondrá; en el segundo, puede que en un futuro sea necesario ampliar el importe del crédito, y será ahí cuando las comisiones aumenten o, en el peor de los casos, se producirán retrasos en las amortizaciones que derivarán en penalizaciones que aumentarán considerablemente el gasto.

Valorar varias opciones

Saber cómo solicitar créditos baratos es sencillo cuando se tiene un asesor financiero de confianza es sencillo: se solicita una asesoría y se obtiene un resultado con unas condiciones personalizadas. Pero ¿cómo saber que la opción ofrecida es la más barata y/o la más ventajosa? Imposible si no se analizan alternativas de créditos personales.

Antes de firmar un contrato de un crédito personal es necesario informarse sobre las alternativas disponibles en el mercado, sobre los tipos medios de interés y sobre las condiciones generales de estos contratos para determinar qué créditos son los más ventajosos.

Las condiciones de los créditos personales

El T.A.E. es el aspecto más atractivo de cualquier crédito, y el primero que valoran quienes no saben cómo solicitar créditos batatos, después de todo es el que las entidades de financiación utilizan como reclamo para sus posibles clientes. Pero ¿quién ha dicho es la única forma en la que las empresas rentabilizan sus créditos?

Al pago de un interés por el préstamo de dinero en unas determinadas condiciones, y según la cantidad, van asociadas otras condiciones de los créditos personales como pueden ser la domiciliación de nómina, la domiciliación de recibos, la apertura de un seguro o la contratación de determinados servicios, como un plan de pensiones que, además, están blindados durante periodos de tiempo que, en muchas ocasiones, superan al tiempo de vencimiento del crédito y que, en caso de incumplimiento, supondrán un gasto extra para quien solicita el crédito.

Las condiciones de los créditos personales podrían determinar si un crédito es barato o no, y no solo por las posibles penalizaciones con la entidad con la que se firme el contrato, sino también por los gastos que podrían ocasionar contratos anteriores con otras entidades, por ejemplo, en el caso de domiciliación de nómina por crédito, la entidad en la que se tenía hasta la fecha podría reclamar el pago de la parte restante del contrato de permanencia de nómina en el caso de que este no hubiera concluido; o en caso de cambio de plan de pensiones, además, se podrían perder beneficios en forma de rentabilidad.

¡Atención a los gastos añadidos!

Si hasta aquí las condiciones del crédito personal que se quiere contratar son satisfactorias y realmente parece que estamos ante un crédito que resulta “barato”, aún hay que valorar un aspecto final: los gastos añadidos. Solicitar y contratar un crédito personal no es gratis, para hacerlo hay que realizar un estudio de apertura y hay que pagar gastos notariales y gastos de registro en ficheros, algunas entidades financieras se hacen cargo de estos gastos, pero no todas ellas asumen estos costes extra y, si no se presta atención a las condiciones, puede que el crédito barato no lo sea tanto cuando aparezcan reflejados en la cuenta gasto de apertura o gastos de registros notariales.

Teniendo en cuenta estos aspectos es posible determinar cómo solicitar créditos baratos, sin llevarse sorpresas en forma de cargos extra después de contratar el crédito personal elegido.